FUENTE: Barris.org

Como siempre ha sucedido en casi todas las pruebas, los primeros movimientos se desarrollan en las islas británicas alrededor de la década de 1840-1850, promovidos por los atletas profesionales. La primera actuación registrada en los archivos de los estadísticos de la época, corresponde al británico John Leyland, cuando alcanzó en Londres un tiempo de 2:01,0 el día 01-11-1847. Estas competiciones siempre eran disputabas, sobre la distancia de 880 yardas. (880 y. = 804,62 m).

No sería hasta llegar al año 1857, cuando un atleta amateur inscribiría por primera vez su nombre, en los listados oficiosos de la época. Se trata del inglés J.Blackwood con una marca de 2:05,0 en 880 yardas, el día 25-04.1857 en la pequeña población de Addiscome, situada en el sector sur de Londres, sobre una precaria pista de tierra.

En general esta supremacía de los atletas británicos, perduró hasta el año de 1867, cuando otro inglés James Nutalli, registra una marca de 1:55 ¾ en la ciudad de Manchester el día 11-08-1867 prueba medida también por yardas. A partir de esta época, con la regulación de asociaciones y clubes atléticos, se fueron oficializando las medidas métricas, como así mismo el estatus entre atletas profesionales y atletas amateurs.

Charles Kilpatrick
en 1895

El dominio y alternancia en la mejora de mejores marcas, fue absoluto por parte de los atletas británicos, hasta que la aparición del americano Lawrence E. Myers, en Nueva York, el día 17-07-1880 con un registro de 1:56 1/8, se produce el primer paso para el cambio de supremacía de esta prueba, que pasa a poder de los atletas de Estados Unidos con un dominio acaparador, que se consolida con la mejor marca del Siglo XIXa cargo de Charles Kilpatrick (USA), con una gran marca de 1:53, 3/5 alcanzada en Nueva York el 29-09-1895.

Las pistas de competición igual podían ser de tierra dura, césped o por los muchos caminos vecinales, que se esparcían entre los verdes prados de los países británicos.

Hay que hacer mención que el mejor europeo, fuera de la Gran Bretaña, fue el italiano Emilio Lunghi, al cual se le cronometró un tiempo de 1:52,8 en Montreal el día 13-09-1909.

LOS 800 METROS EN LOS JUEGOS DE ATENAS DE 1896

Es a partir de la aparición del Comité Olímpico Internacional (COI) el día 23-06-1894 en Atenas, cuando todos los movimientos atléticos encuentran el tutelaje oficial, que hasta entonces no tenían. Fue a instancias del barón Pierre de Coubertín, en su afán por recuperar los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, cuando se elige al primer presidente del CIO, en la persona del griego Demetrius Vikelas, el cual cedería su cargo, dos años más tarde, al propio Pierre de Cubertín una vez finalizados los Juegos de Atenas de 1896.

El australiano Teddy Flack,
primer campeón olímpico
en Atenas 1896

Con la organización de los Juegos Olímpicos de Atenas de 1896, de la Era Moderna, aparece la primera prueba medida por el sistema métrico, cuando el australiano Teddy Flack consigue el “Primer Título Olímpico”, al imponerse en los 800 metros lisos, con un tiempo de 2:11,0, registro que habla por sí solo, de la gran diferencia que existía, entre los atletas anglosajones y los del resto del mundo.

Como dato anecdótico, se tiene que decir que previamente se disputaron dos semifinales, con la participación de 4 y 5 atletas, en las cuales solo se clasificaban los dos primeros de cada serie.

La primera final olímpica, como queda explicado, la ganó el australiano Teddy Flack con 2:11,0, seguido por el húngaro Nandor Dáni con un tiempo de 2:11,8, y del griego Dimitros Golemis con 2:28,0. El otro finalista, el francés Albin Lemusiaux, se retiró antes de comenzar la prueba, optando por participar en la prueba del maratón.

Esta floja participación, refleja con toda nitidez la precariedad de atletas que existía, en aquel tiempo, en una prueba que con el paso de los años, sería considerada como una de las más emblemáticas del calendario olímpico. Se debe mencionar, que a pesar de la presencia de tan solo 14 países, estos Juegos fueron considerados, como los de mayor participación internacional, jamás conocida en un evento deportivo.

LA CONSOLIDACIÓN DEL 800 METROS EN EL SIGLO XX

James Lightbody, campeón
olímpico en Sant Louis-1904

Dentro del histórico de esta disciplina, se tiene que mencionar al primer atleta en bajar de los dos minutos, honor que correspondió al americano James D. Lightbody, un gran referente de esta época, al conseguir el Oro Olímpico en los Juegos de Sant Louis de 1904, con una marca de 1:56,0. Pero no sería hasta el año 1912, cuando se reconocería oficialmente por primera vez, una plusmarca mundial, cuando otro americano James E. Meredith, ganaba la Medalla de Oro, en los Juegos de Estocolmo de 1912 con una marca de 1:51,9.

Hay que hacer mención que el mejor europeo, fuera de la Gran Bretaña, fue el italiano Emilio Lunghi al que se cronometró un tiempo de 1:52,8 en Montreal el 13-09-1909.

Se tiene que dejar constancia, que con motivo de estos Juegos, se constituyó la primera Federación Internacional de Atletismo (IAAF), nombrándose en su primer Congreso, celebrado en Estocolmo el 17-07-1912, al sueco Sigfried Edström, como primer presidente.

Una vez consolidados, tanto el Comité Olímpico (COI) como la Federación Internacional (IAAF) para controlar todos los movimientos atléticos, estos se vinieron abajo, por la explosión de la Primera Guerra Mundial, que paralizó toda la actividad deportiva con las consecuencias negativas que esto comportaba.

No sería hasta los Juegos de Amberes de 1920, cuando estos reemprenden su normal actividad, y donde en todas las pruebas se acusarían este obligado y triste paréntesis. En estos Juegos hizo su aparición por primera vez el atletismo español, con un equipo formado por 13 atletas, entre los cuales figuraba Miguel García Onsalo, único participante en los 800 metros, que fue eliminado en una de las series previas.

Thomas Hampston, campeón
olimpico en Los Angeles-1932

Se tuvo que esperar hasta los Juegos de Los Ángeles de 1932, cuando los registros en los 800 metros, empiezan a tener un cierto relieve, cuando el británico Thomas Hampston, se convierte en el primer hombre en romper la barrera del 1:50,0 al conseguir un registro de 1:49,7.

Pero seguido después de los Juegos de Berlín de 1936, donde el americano Jhon Woodruff consigue una mediocre marca de 1:52,9, otra vez los Juegos sufren el segundo paréntesis de su historia, igualmente motivado por la Segunda Guerra Mundial, que esta vez paralizaría todos los movimientos mundiales, durante un periodo de 12 años, hasta los Juegos de Londres de 1948.

Posiblemente estos Juegos disputados en la capital inglesa, sean considerados como uno de los más brillantes de la historia hasta este momento, y el trampolín que lanzaría hacía lo más alto al atletismo mundial. En Londres, se contempló la figura del primero de los grandes especialistas de 800 metros, el norteamericano Malvin Whitfield, ganador con un nuevo récord olímpico de 1:49,2 gesta que repetiría en los siguientes Juegos de Helsinki de 1952 con el mismo registro.

LOS ATLETAS MÁS GRANDES DE ESTA PRUEBA

La sucesión de nombres en esta etapa histórica, todavía con pistas de ceniza, empieza con los americanos Thomas Courtney, Arnold Sowell James Ryun, los australianos Peter Snell Ralph Doubell, sueco Audun Boysen y el belga Roger Moens que fueron la avanzadilla de lo que pronto vendría por detrás.

Los nombres relevantes, ya con las modernas pistas sintéticas, fueron el cubano Alberto Juantorena, el italiano Marcello Fiasconaro, los ingleses Sebastian Coe Steve Ovett, el noruego Vebjorn Rodal o el brasileño Joaquín Cruz, que sin duda fueron la antesala de la época de los atletas africanos, que dominarían posteriormente todas las tablas de mejores marcas mundiales, por mediación de keniatas Paul Ereng ,William Tenui, Wilson Kipketer David Rudisha, el actual plusmarquista mundial, desde los Juegos de Londres, de 2013.

Rudolf Harbig, récord
mundial en 1939

Cuando se habla de la historia de esta espectacular prueba, no se puede omitir el nombre del alemán Rudof Harbig, el cual en un festival disputado en Milán el 15-07-1939 asombra al mundo con un estratosférico registro de 1:46,6 que se mantendría imbatible durante 16 años, cuando el belga Roger Moens, supera esta marca al lograr un tiempo de 1:45,7 en el estadio Bislett de Oslo, el 09-08-1955.

Se da la curiosa circunstancia de que ambos atletas, fueron entrenados por el mismo preparador, el alemán Woldemar Gerschler, considerados el gurú del medio fondo mundial, que tan bien conocen algunos atletas españoles de esta época, entre los cuales se encuentra el autor de este documento, que hicieron de la ciudad de Friburgo, una parada obligatoria en sus giras atléticas.

 

LOS PRIMEROS MOVIMIENTOS EN ESPAÑA

Si bien es verdad que los primeros movimientos atléticos en España empezaron a finales del Siglo XIX, con una carrera a pié, entre Barcelona -Sarriá – Barcelona, el día 09-12-1898,.igualmente es cierto, que estos no tuvieron el control riguroso y necesario para contrastar la veracidad de algunos registros.

Sería en el Siglo XX , cuando tanto en Madrid, Barcelona Euskadi, se organizaban diferentes festivales atléticos, pero con numerosas dudas sobre sus resultados. En una de estas reuniones celebradas en Barcelona, el atleta Francisco Cruzate alcanzaba una marca de 2:41,2 en el hipódromo barcelonés, el día 25-11-1907, considerada posteriormente, como la mejor de esta primera década de siglo.

Pedro Prat en 1915

En los años de 1910 – 1920 las cosas ya van tomando una cierta veracidad, con un control de las marcas más riguroso, dado que tanto en las regiones de Castilla, Cataluña y Euskadi, empiezan a proliferar las competiciones atléticas, y con ello la aparición de nuevos directivos como Hans Gamper, primer presidente del F.C.Barcelona, de Alberto Maluquer y del Alcalde Barcelona, el Dr. Bartolomé Robert, en lo que se refiere a la ciudad Condal, dando un gran impulso a las carreras a pié.

En el resto de España igualmente siguen apareciendo personalidades que impulsan el deporte en general y al atletismo en particular. Un hombre que surge inesperadamente fue el gerundense Pedro Prat, que en su momento, poseyó todos los récords nacionales desde el 800 hasta el maratón.

Pedro Prat no solo fue un gran atleta, sino también un activo directivo, que incentivó nuestro deporte organizando numerosas competiciones De todos es sabido que en aquella época, aún no existía la federación española, pero si la catalana, que fue fundada en Barcelona el 02-09-1915, la cual fue supervisando todo lo realizada hasta entonces y dando oficialidad tanto a las marcas, como a los festivales organizados.

Pero si tenemos que buscar la consolidación del 800 metros en nuestro país, esta la encontraremos durante el curso de la década de 1920, cuando el atleta catalán Miquel Palau consigue en Tolosa un tiempo de 1:58,4 marca en aquellos tiempos, de una cierta consideración.

Juan B. Adarraga en 1949

Curiosamente la mejor marca en los años 1930 lograda por Luis Pratmarsó de 1.58,4 en Barcelona, el 09-05-1936 iguala la mejor de la década anterior de Miquel Palau, lo que evidencia un cierto retroceso en la cronología de esta prueba. Pero aquí, no debemos olvidar los quebrantos ocasionados por nuestra cruenta Guerra Civil, que incidió negativamente en todo el deporte español, y en el nuestro en particular.

No obstante los graves problemas que nuestro deporte tenia por delante, se supo encontrar la dirección adecuada, gracias al trabajo y al entusiasmo de un reducido grupo de practicantes, que luchando contra muchos inconvenientes, fueron capaces de crear un referente y un estímulo para las nuevas promociones. Los nombres de José M. Pérez de Petinto, Juan Bautista Adarraga, Manuel Macías, Agustín Arxé y Enrique Piferrer, siempre serán recordados entre otros, como los pioneros de esta prueba, durante la década de 1940.

EL DESPEGUE DE LOS 800 METROS ESPAÑOL

No sería hasta medianos de 1955, cuando se empiezan a recoger los frutos que dejaron sembrados los anteriormente citados, en década anteriores. Con la estabilización de la sociedad española, empiezan a sobresalir con marcas muy notables, los nombres del gallego Julio Castro, los madrileños Manuel Macias, Julio Gómez Almazán, y Manuel G. Cabrera, el vizcaíno Cesáreo, Marín, el guipuzcoano Francisco Celarian, los salmantinos Elias Reguero, Atilano Amigo, junto con los catalanes José María Giménez Tomás Barris.

Tomás Barris en 1957

En esta década se conseguiría por primera vez, una marca inferior a 1:50,0, cuando Tomás Barris consigue romper esta barrera en Barcelona, con un tiempo de 1:49,9 el día 28- 071957, registro que lograría mejorar en Estocolmo (1:49,6) en 1958 y San Sebastían (1:49,0) también en 1958, hasta dejarla fijada en 1:48,7 en Barcelona, el día 12-09-1959, registro que fue considerado como el mejor de esta década.

Posiblemente es en este momento, cuando empieza el despegue definitivo del medio fondo español, con la continua aparición de destacados de atletas, que mejoran todos los listados de marcas y récords. Es un carrusel muy amplio de nombres en los que destacan entre otros, el aragonés Alberto Esteban, Jorge González Amo estos dos todavía (en pistas de ceniza), Colomán Trabado, Roberto Parra, Fermín Cacho, José Arconada, Tomás de Teresa, Luis Javier González, Antonio Paez, Andreu Ballvé, José A. Redolat, todos ellos con relevantes marcas que enriquecen el nivel de esta espectacular prueba, en las últimas décadas del pasado Siglo XX.

En el nuevo milenio de 2013, la progresión de marcas en el listado nacional no se detiene. Los nombres de Antonio Reina, Eugenio Barrios, Arturo Casado, Manuel Olmedo, Luis Alberto Marco y el sevillano Kevin López entre otros continúan comandando la progresión de esta prueba.

La espectacular plusmarca nacional de 1:43,74 del mencionado Kevin López, alcanzado en Mónaco el 20-07-2012,deja la evidencia de que el medio fondo español, es actualmente admirado y respetado en todo el concierto atlético de europeo.

LOS TRES DOMINADORES DEL 800 METROS EN ESPAÑA

LOS TRES MEJORES ATLETAS MUNDIALES

A partir del año 1969, todos los registros se realizaron sobre pistas sintéticas

Barris.org. Referentes de 800 metros lisos hombres: sus orígenes más remotos. España. Recuperado de: http://www.barris.org/index.php/es/pruebas-historia/96-espanol/espanol-pruebas-historicos/251-800-metros-masculino